El de flexibilidad laboral parece haberse convertido en el término de moda en el mercado laboral. Es lo que todos los trabajadores buscan, y lo que las empresas más se están esforzando por ofrecer para atraer el talento. Pero, ¿de qué estamos hablando realmente y qué beneficios tiene?
El viejo modelo de relaciones laborales era demasiado inflexible para los empleados, que tenían poca o nula capacidad de maniobra dentro de su jornada. Sin embargo, con el tiempo esto ha cambiado.
La llegada de las nuevas generaciones al mercado laboral, especialmente la de los millennials, ha cambiado la forma en la que se entiende el trabajo. Los nuevos profesionales son conscientes de que trabajan para poder vivir, y no al contrario. En consecuencia, son más exigentes con sus demandas a las empresas. Y una de las principales cosas que piden es un trabajo más flexible.
La flexibilidad laboral está formada por un conjunto de medidas que buscan salvaguardar los derechos de los trabajadores, brindarles mayores posibilidades de conciliación, sin que esto suponga un menoscabo para los intereses de la empresa.
Aunque la duración máxima de la jornada laboral está regulada, los irregulares horarios que se siguen en España en cuanto a las horas de las comidas, hacen que el tiempo de trabajo se alargue más que en el resto de Europa. Y a ello hay que sumarle el rato que se tarda en los desplazamientos de ida y vuelta.
La consecuencia de esto es que los trabajadores llevaban años denunciando una absoluta falta de tiempo para desarrollar su vida privada. La conciliación de la vida personal, familiar y profesional era una quimera.
Como decíamos antes, para las nuevas generaciones conciliar no es una opción, sino una necesidad, así que su presión sobre las empresas ha dado como resultado una mayor flexibilidad en las relaciones laborales. Se pretende así acabar con la escasez de tiempo, un fenómeno que se había vuelto muy común.
Tipos de flexibilidad laboral
La flexibilidad puede revestir diferentes formas. Pero las más comunes son las siguientes:
Facilita a los trabajadores el seguir desarrollando su carrera profesional sin necesidad de desatender ni a su familia ni otras prioridades familiares como continuar formándose, hacer deporte, etc. La flexibilidad le aporta a quién disfruta de ella, un bien cuyo valor es incalculable, tiempo.
Darle al trabajador más libertad para elegir desde dónde, o en qué horario trabajar, da como resultado que este lleva a cabo una mejor gestión de su tiempo de trabajo. Si no tiene que desplazarse, está más descansado cuando comienza la jornada, porque incluso puede dormir un poco más. Así que puede realizar un mayor número de tareas en menos tiempo.
Esa capacidad de hacer más consumiendo menos recursos (en este caso menos tiempo), da lugar a un beneficio especialmente interesante para las empresas: el aumento de la productividad.
Los trabajadores que disfrutan de flexibilidad laboral están más motivados y son más productivos, y esto se traduce en un incremento de los beneficios a nivel empresarial.
En un entorno en el que encontrar talento les resulta a las empresas algo especialmente complicado, ofrecer alternativas de trabajo flexible consigue que un mayor número de empleados talentosos se fijen en ellas y muestren interés en sus ofertas de empleo. Además, esto también contribuye a fidelizar a la plantilla, lo que reduce la fuga de talento hacia la competencia, haciendo bajar la tasa de rotación.
La flexibilidad laboral mejora el estado de ánimo de los empleados, mejorando con ello el clima laboral y haciendo que la conflictividad se reduzca de forma notable.
El absentismo laboral es un importante problema para las empresas españolas, porque las ausencias justificadas o injustificadas de sus empleados hacen aumentar los costes laborales.
Sin embargo, cuando en una organización los niveles de satisfacción son altos y los empleados están motivados, la tasa de absentismo desciende. De esta forma, una mayor flexibilidad en la forma de trabajar contribuye a que los trabajadores falten menos.
Conseguir mayores niveles de flexibilidad es algo que está al alcance de la mayor parte de los empleadores. La tecnología resulta ser una gran aliada cuando se trata de conseguir que la forma de trabajar sea mucho menos rígida.
El software de última generación permite a los empleados poder desarrollar su tarea desde cualquier lugar del mundo, siempre que tengan conexión a internet.
Pero no todo es cuestión de tecnología, aplicar este modelo en la empresa también requiere de un cambio de mentalidad tanto en el empresario como en los empleados.
El primero debe ser consciente de las ventajas que le reporta a su negocio esta forma de trabajo. Los segundos, de que afrontar una nueva forma de trabajar puede dar lugar a una mayor calidad de vida, por mucho "vértigo" que produzca abordar el cambio.
Si todos los implicados son conscientes de lo sumamente importante que es, a día de hoy, alcanzar un correcto equilibrio entre la vida personal y la laboral, avanzar hacia un modelo de trabajo más dinámico y flexible no resultará tan complicado.
Como has comprobado, la flexibilidad laboral tiene tantas ventajas que su implantación acaba compensando tanto a los trabajadores como a las empresas. ¿Te gustaría desempeñar tu labor en una organización que aplique medidas de trabajo flexible? Aquí nos tienes para ayudarte a encontrar tu nuevo puesto de trabajo.